En esta introducción pretendemos contaros qué significa ser un Siddha, qué buscaban, qué yoga desarrollaron, cuál es el objetivo de este yoga, a quién va dirigido este yoga y cómo crearon una tradición de miles de años.

Qué significa ser un Siddha 

Se pueden dar muchas definiciones de lo que es un siddha, pero todas ellas tienen un denominador común, y es que todas, hacen referencia a los logros espirituales a los que llegan las personas que se denominan Siddhas.

Lo primero de todo, es aclarar, que los Siddhas son yoguis. Se los considera los Padres del Yoga, ya que mediante un proceso de investigación y exploración de sí mismos a través de determinadas técnicas desarrollaron las diferentes vías del yoga, incluso vías que aún son desconocidas; hasta que se dieron cuenta de cuál era el camino que los llevaba al Jiva mukti, es decir, la liberación en vida o iluminación. Su conclusión fue que el yoga que ellos practicaban tenía como objetivo y logro el alcanzar la iluminación (jiva mukti). 

Dado que en el mundo del yoga hay muchísimas formas que satisfacen diversas necesidades del ser humano, los Siddha yoguis vieron muy claro y desarrollaron un yoga para aquellas personas que están en un punto de búsqueda en el que su objetivo o finalidad en esta vida, es alcanzar la iluminación (Jiva Mukti).

Un Siddha es alguien que alcanza la perfección elevando la kundalini, el poder supremo que hay en nuestro interior, con el objeto de obtener la liberación. Un Siddha, por tanto, es quien ha desatado los nudos del karma pasado, presente y futuro. Un Siddha al liberarse de los nudos de karma, ya no muere ni necesita nacer de nuevo, ha salido de la rueda del Samsara. Los Siddhas son yoguis que siguen viviendo en el cuerpo después de la realización de la Verdad última (o iluminación). El cuerpo para ellos es la base en la que ocurre toda la transformación, evolución y realización. Para ello desarrollaron una técnica de preservación del cuerpo denominada kaya sadhana. Un siddha es alguien que llega a un estado de inmortalidad.

Un Siddha obtiene y posee un cuerpo espiritual eterno denominado divya-deha y es capaz de romper finalmente el ciclo kármico y alcanzar la liberación del espacio-tiempo.

¿Qué tipo de yoga practicaron y qué características tiene la vía del yoga que crearon?

El “método” que ellos descubrieron para que se diera el jiva mukti, tiene como base la activación de la energía kundalini. Descubrieron que había que activar la energía kundalini que se encuentra en el chackra Muladhara y que dicha energía debía ascender por el canal central Susumna hasta el séptimo chackra Sahasrara. El camino para alcanzar la liberación es el camino que discurre por Susumna y por los chackras. Su sistema se basaba en el trabajo con los chackras, en hacer que la energía kundalini ascendiera por el canal Susumna, en neutralizar los nadis Ida y Pingala para que la respiración fuera por el canal central Susumna. Pero además descubrieron que no sólo bastaba con controlar la respiración de una determinada manera y conseguir un determinado nivel pránico del cuerpo. Se dieron cuenta que para la activación del todo el proceso había como una especie de llave que actúa sobre los diferentes chackras, esta llave, es el Mantra.

Descubrieron que existe un mantra primigenio (el mantra original), del cual derivan todos los demás mantras, y es éste mantra el que ayuda a alcanzar la iluminación o liberación. Los demás mantras pueden activar determinadas cualidades o aspectos de nuestra divinidad, pero sólo hay un mantra que proviene de la fuente y conecta con ella directamente. Este mantra es AUM, de Aum se derivan todos los demás mantras. Existe una forma de Aum asociada con los chackras.

Ellos denominan a este método el Camino Puro, el camino único, camino Probado, ya que fueron muchos Siddhas los que trabajaron con este método y alcanzaron el Jiva mukti o iluminación en vida.

La iluminación en vida es un estado de Felicidad o Dicha Permanente, ellos denominaron a este estado Gozo Supremo, el más allá del más allá, Vettaveli, Sat-cit-ananda. El objetivo del camino es llegar a esa Consciencia Pura o Absoluta, que se encuentra en el ser humano, es un estado de no dualidad, el Vasi yoga es la técnica para transformar la consciencia normal en Consciencia Suprema. Esa Consciencia Suprema es lo que en yoga se denomina samadhi. El único objetivo del yoga es despertar la kundalini, lo que supone un proceso disolución del ego, y lo que va asociado al ego, los sentidos, la mente y el intelecto, además de las impresiones subconscientes de otras vidas, y por tanto del propio karma.

En ese estado de consciencia, todo se desvanece, desaparece la distinción entre el objeto, el que conoce y el proceso de conocer.

Quien emprende este camino, va limpiando los diferentes canales, va limpiando el karma, se trata de llegar a un estado de pureza, donde la Consciencia Suprema pueda aflorar. Es como ir quitando las capas de polvo que no nos dejan ver lo brillante que es el espejo que tenemos delante.

La iluminación es alcanzar el samadhi que es el octavo paso de los ocho pasos del yoga. Es el retorno al Origen de una manera consciente. Es la posibilidad que realizaron los Siddhas de poder estar en ese samadhi en este cuerpo físico y seguir gozando de la Dicha Suprema ayudando a la humanidad a alcanzar también ese estado. Esta ayuda se denomina en la tradición Arrupadai. 

¿Para quién es esta vía del yoga?

Este tipo de yoga es para quienes buscan llegar al samadhi, para quienes se han dado cuenta que no hay nada en este mundo que pueda ayudarte a lograr ese estado de felicidad que siempre estamos buscando. Para quienes se han planteado que tiene que haber alguna forma de salir de la rueda del samsara, que existe una forma de no morir y no nacer de nuevo, es para quienes tienen un intenso anhelo del Absoluto, para quienes quieren conocer quiénes somos y saber por qué estamos aquí. 

En este yoga, no es un yoga atlético, todo lo que se hace está al servicio de llegar al samadhi, de alcanzar la unión interna. Estos maestros indican además que no es necesario practicar muchos tipos de posturas, Tirumular (uno de los Siddha yoguis más antiguos) hablaba sólo de ocho grandes asanas, las asanas tienen como función mantener el cuerpo limpio y vital, así como purificar los nadis.

El pranayama, el prana es una energía consciente, y es lo que nos ayuda a salir de la mente, a destruir el conocimiento intelectual, y nos permite entrar en ese estado de consciencia pura.

En este yoga, se practican asanas, bandas, pranayama y todas estas prácticas están orientadas al despertar de la kundalini y al samadhi.

¿Quiénes son los siddhas, cómo los hemos llegado a conocer, y por qué constituye una tradición viva? Vettaveli como continuador de la tradición. 

Los Siddhas tamiles son yoguis que experimentaron verdaderamente la Realidad Última, muchos de ellos escribieron en forma de poesía sus experiencias. Fueron los únicos en contraste con budistas y jainistas que cuidaron mucho el cuerpo y desarrollaron un camino hacia la longevidad para lograr el Samadhi.

Entre los Siddhas tamiles se han identificado tres grupos: un grupo que tenía como representante a Agastyar, la escuela de  Tirumular, y un tercer grupo considerado como el más antiguo que es el de Nandidevar. Tirumular fue discípulo de Nandi Devar. Los maestros que recibieron la gracia de Nandi Devar son cuatro (Sanaka, Sanatana, Sanatkumara y Sanandana) y los otros cuatro fueron Siva-yogi, Patanjali, Vyagrapada y Tirumular. Todos ellos pertenecían a la tradición Kailaya. Desde el 500 A.C, en algunas obras de se hacen referencia a los Siddhas. Algunos vivieron  no más tarde del siglo V d.C. La tradición habla de 18 siddhas, también se habla de 63 siddhas, pero el número es simbólico. Estos números simbolizan que existe una tradición de personas que siguiendo el método practicado por ellos llegaron a alcanzar el Jiva mukti. Podemos nombrar a muchos, porque muchos de ellos dejaron por escrito en un lenguaje especial denominado crepuscular, sus experiencias y la forma de llegar al Jiva mukti, entre ellos nombramos a: Agastyar, Tirumular, Boganathar, Karuvurar, Nandidevar, Pambatticitar, Maccamuni, Konganar, Cattaimuni…

En este proceso evolutivo los Siddhas crearon una energía especial, una energía consciente que ayuda a entrar en el estado de iluminación, y en nuestro reciente viaje a la india en enero de 2017, Ramón Ruedas Gómez, fundador del Vasi yoga y continuador de esta tradición, tuvo una serie de experiencias con los Siddhas que le comunicaron varios cuestiones: que esta energía tan valiosa para la iluminación corre el riesgo de desaparecer como consecuencia de una gran densidad de población, además los Siddhas le indicaron a Ramón que se hiciera un trasvase de esta energía a Europa, en concreto al Ashram Vettaveli, en la provincia de Huelva, cerca de Aracena, y que de este lugar se pudiera trasvasar a otros lugares, y de esta manera mantener la energía viva para que las personas que buscan su iluminación puedan tener acceso a esta energía especial que ellos cultivaron durante miles de años. Y de ahí la necesidad de crear los Ashrams Vettaveli como centros donde las personas que buscan la iluminación puedan ir a hacer sus prácticas especiales.  Esta energía aún se mantiene en todos los sitios donde los Siddhas alcanzaron su iluminación, por ejemplo las montañas Pothigai, en Tamil Nadú, en el Sur de la India.

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